- Una triste despedida a la niña de mi vida.-
5 meses sin vos.
Hoy &Siempre
Z.
Solo llora quien se ahoga en recuerdos leí en un libro, llorar es un defecto, una debilidad. ¿Entonces por qué lloro? ¿En qué recuerdos me estoy ahogando? Siento que lloro por recuerdos que no recuerdo, como si hubiera un mundo que alguna vez fue mi mundo. A veces escucho una palabra, o veo una cara y tengo una sensación rara, como si esa cara o es palabra me llevaran a otro lugar, a otro tiempo. Es como si en mi alma hubiera un gran muro que encierra otro mundo, otra Marianella, otra historia por descubrir, y eso me da miedo. Me da miedo abrir esa compuerta, me da miedo lo que pueda encontrar del otro lado del muro. Los recuerdos no se pueden matar, ni tampoco esconder, solo se pueden olvidar. ¿Pero cómo olvidarme de algo que ni siquiera recuerdo? Eso siento, como si me hubiera olvidado de quien soy realmente, como si viviera en una mentira, como si no fuera quien creo que soy. Uno anda feliz por la vida creyendo saber quién es, y de pronto una llave, una simple llave te abre la puerta a un mundo desconocido .Solo sabiendo quien fuiste podes saber quién sos. ¿Es posible que uno haya sido alguien distinto sin recordarlo? ¿Es posible ser alguien distinto al que crees que sos? Los recuerdos son como la historia, la escriben los que ganan ¿Qué recuerdos ganaron en mi historia? ¿Quién escribió mi historia? Es muy importante saber quién sos , y yo sé muy bien quien soy
No cometeré los mismos errores que tu cometiste no dejaré que mi corazón sufra tanto no me desmoronaré de la forma en que tú lo hiciste; el golpe fue muy fuerte. he aprendido de la forma más difícil a no dejar que las cosas se me vayan de las manos. Debido a ti nunca me alejé tanto de la acera. Debido a ti aprendí a no correr riesgos, para no salir nunca lastimada. Debido a ti me cuesta confiar, no sólo en mi, sino no en todo aquél que me rodea. Debido a ti tengo miedo. Pierdo mi camino, y no pasa mucho tiempo antes de que me lo hagas notar. No puedo llorar, porque sé que para ti,aquello significa debilidad. Me siento forzada a reír, a sonreír, todos los días de mi vida. Mi corazón no puede romperse, si para comenzar, ni siquiera tengo uno de verdad. Nunca pensaste en nadie más que no fueras tú. Sólo veías tu dolor. Y ahora lloro en mitad de la noche por la misma maldita estupidez.
No te separes de mi por favor, ni un solo momento. Quiero que te pierdas cada mañana con la moto por la rotonda, y que pases a buscarme a casa. Quiero que llenemos 50 cuadernos de bonitos recuerdos y que me traigas la lluvia cada día a casa. Y es que me encanta que estés aqui y que aparezcas con esa sonrisa de poder conseguirlo todo, y me he dado cuenta que eso es lo que quiero todos los dias de mi vida, poder conseguirlo todo, contigo.
No es tan fácil confiar. Cuando te fallan una y otra vez ¿por qué no te van a volver a fallar? Queremos confiar en los demás, siempre esperamos que nos digan la verdad. La decepción es una de las cosas que más nos lastiman¿en quién podemos confiar? Nos preocupamos mucho por no fallarle a los demás, por no defraudar su confianza…No defraudar y que no nos defrauden los demás ¿es eso lo único que importa? De chico no querés fallar a los grandes; menos querés que los grandes te fallen. Uno no quiere fallar a la gente que ama ni que ellos te fallen ¿no? Uno no espera que sus seres más queridos le fallen, que un padre, un hermano, tu novia te falle… ¿Cómo lo soportas? Pero el peor de los miedos no es que otros te fallen, el peor de los miedos es fallarse a si mismo. Hace mucho tiempo que me viene pasando esto, algo está cambiando en mí…No se si es una herida en mi cabeza, pero algo está cambiando. Algo me está pasando, me está torturando y me está oscureciendo. No solo me da pánico fallarle a los demás sino que me da pánico fallarme a mi mismo, traicionarme y terminar convirtiéndome en lo que siempre odié, por eso decido esto, Por eso me voy.
He cometido muchos errores. He llorado por quién no debía y he reído con falsas amistades, he tropezado dos veces con la misma piedra y cuando pensaba que ya no lo haría más, me empujaron y caí estampada con la tercera. He perdonado mucho, demasiado, he callado ‘te quieros’ que, por miedo o por inseguridad se quedaron por mucho tiempo en el aire. Ha habido veces que me he despertado con ganas de comerme el mundo y otras que parece que el mundo me comía a mí. He gritado con fuerza, pero mi voz no siempre salía, y he callado verdades por no hacer daño. Hay días que dormía solo para poder verte en mis sueños y días en los que no podía dormir. He abrazado a la persona que pensé que nunca me haría daño y me he dado cuenta de que esa persona no se merecía ni el roce de mi piel. He tenido la sensación de volar más alto que las nubes, en el lugar más insospechado. He cantado en la ducha hasta que mi garganta no podía más, ha habido días que me sentía preciosa y otros que no quería ni mirarme al espejo. He descubierto que el paraíso puede encontrarse en el tactode una piel suave, que las caricias son más fuertes que los golpes y que los besos pueden hacerte volar. He disfrutado de pequeños detalles, y he aprendido poco a poco en qué consiste la vida. Y el secreto, el verdadero secreto de todo está en no arrepentirse de nada.